El Fin de la Guerra Civil y el Inicio de la Dictadura
El 1 de abril de 1939 Francisco Franco proclamó el final de la Guerra Civil española con la victoria del bando nacional. Comenzaba así una dictadura que duraría casi cuatro décadas, transformando profundamente la sociedad española.
Tras la Guerra Civil (1936–1939), España quedó devastada: cientos de miles de muertos, infraestructuras destruidas, economía en ruinas y una sociedad fracturada. El bando republicano fue derrotado y muchos de sus miembros huyeron al exilio o fueron represaliados.
Franco concentró en su persona todos los poderes del Estado: jefe del Gobierno, del Estado, Generalísimo de los Ejércitos y jefe del partido único (FET y de las JONS). Su título oficial fue "Caudillo de España por la Gracia de Dios".
La guerra ha terminado. El ejército rojo ha sido capturado y desarmado. Las tropas nacionales han alcanzado sus últimos objetivos militares.
— Parte de guerra del 1 de abril de 1939, leído por FrancoDato clave: Aproximadamente 500.000 personas murieron durante la Guerra Civil. Entre 1939 y 1945 se estima que el régimen ejecutó a unas 30.000–50.000 personas en la posguerra. Unos 400.000 republicanos se exiliaron.
Características del Régimen Franquista
El franquismo fue una dictadura de carácter personal, autoritaria, nacionalista, católica y anticomunista. No fue un régimen fascista puro, sino un sistema con características propias que fue evolucionando.
La Iglesia Católica fue el pilar ideológico. El catolicismo se convirtió en religión oficial del Estado.
El Ejército fue el sostén del régimen. Franco mantuvo siempre el control militar del Estado.
FET y de las JONS (Movimiento Nacional) era el único partido legal. Los demás estaban prohibidos.
Sindicatos verticales controlados por el Estado. Huelgas y sindicatos libres prohibidos.
Persecución de republicanos, comunistas, anarquistas y cualquier oposición al régimen.
Supresión de las lenguas regionales. Prohibición del catalán, vasco y gallego en el ámbito público.
Etapas del Franquismo
La dictadura de Franco no fue estática. A lo largo de casi cuatro décadas experimentó cambios importantes en política exterior, economía y apertura social, aunque mantuvo siempre su carácter autoritario.
Etapa de durísima represión y miseria económica. España se aisló internacionalmente. Intentó mantenerse neutral en la II Guerra Mundial, aunque con simpatías hacia el Eje.
La ONU condenó a España. El régimen sobrevivió gracias al apoyo de EE.UU. (Guerra Fría) y al Concordato con el Vaticano (1953). Los tecnócratas del Opus Dei ganaron influencia.
El Plan de Estabilización (1959) y los Planes de Desarrollo transformaron España. Fuerte crecimiento económico, emigración al exterior, y el turismo como motor económico.
Juan Carlos I designado sucesor (1969). Creciente oposición (ETA, movimiento obrero, universitarios). Último consejo de guerra y ejecuciones en 1975. Muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975.
Política Económica
La economía española pasó de la ruina de la posguerra a convertirse en una de las que más creció en el mundo occidental durante los años 60, conocido como el "milagro económico español".
| Período | Modelo | Características | Resultado |
|---|---|---|---|
| 1939–1959 | Autarquía | Autosuficiencia económica, racionamiento, intervención estatal total | Miseria, hambre, mercado negro ("estraperlo") |
| 1959 | Plan de Estabilización | Liberalización parcial, devaluación peseta, corte del gasto público | Recesión inicial, pero apertura al exterior |
| 1960–1973 | Planes de Desarrollo | Industria, turismo, emigración, inversión extranjera | Crecimiento del 7% anual. "Milagro económico" |
| 1973–1975 | Crisis | Crisis del petróleo, desaceleración, inflación | Fin del modelo desarrollista |
El "milagro español": Entre 1960 y 1973, España fue el segundo país del mundo con mayor crecimiento económico, solo por detrás de Japón. La renta per cápita se multiplicó por cuatro. Sin embargo, este crecimiento no fue acompañado de libertades políticas ni derechos laborales.
Sociedad y Represión
El franquismo ejerció un control total sobre la sociedad española: medios de comunicación, educación, cultura, género y vida cotidiana estuvieron sometidos a la censura y a la doctrina oficial.
La Iglesia controlaba gran parte de la enseñanza. Historia oficial falseada. Se exaltaba el espíritu nacional, católico y la figura de Franco. Depuración de maestros republicanos.
La prensa estaba controlada por el Estado. La Ley de Prensa de 1938 sometía toda publicación a censura previa. La radio y TVE (desde 1956) eran herramientas de propaganda.
La mujer quedó relegada al hogar. La Sección Femenina de la Falange inculcaba valores de sumisión. Se necesitaba permiso del marido para trabajar, viajar o abrir una cuenta bancaria.
El régimen otorgó privilegios enormes a la Iglesia: control de la enseñanza, subvenciones, exenciones fiscales. A cambio, la Iglesia legitimaba al régimen. Esta alianza se llamó "nacionalcatolicismo".
La Ley de Responsabilidades Políticas (1939) persiguió a quienes habían apoyado a la República. La policía política (Brigada Político-Social) vigilaba y detenía a opositores.
Durante los años 60, más de un millón de españoles emigraron a Francia, Alemania y Suiza en busca de trabajo. Las remesas que enviaban fueron clave para la economía española.
Política Exterior
España pasó de ser una nación aislada internacionalmente tras la II Guerra Mundial a incorporarse progresivamente a los organismos internacionales durante la Guerra Fría.
España se declara "no beligerante" en la II Guerra Mundial. Simpatía con el Eje. Envío de la División Azul a la URSS (1941). Al cambiar la marea bélica, vuelve a la neutralidad.
La ONU condena al régimen franquista y recomienda a sus miembros retirar a sus embajadores. España queda aislada. Solo Argentina y Portugal mantienen relaciones plenas.
Acuerdos con EE.UU.: a cambio de bases militares en suelo español (Torrejón, Rota, Morón), EE.UU. reconoce al régimen y le proporciona ayuda económica. Concordato con el Vaticano.
España ingresa en la ONU. Fin del aislamiento diplomático.
Eisenhower visita España. Símbolo de la integración en el bloque occidental durante la Guerra Fría.
España solicita su adhesión a la CEE (Comunidad Económica Europea), que es rechazada por la naturaleza antidemocrática del régimen.
La Oposición al Franquismo
Pese a la dura represión, nunca desapareció la oposición al régimen. Con el tiempo, el antifranquismo creció y se diversificó, especialmente desde los años 60.
El PCE en la clandestinidad fue la fuerza opositora más organizada. Liderado desde el exterior por Santiago Carrillo y "La Pasionaria" (Dolores Ibárruri).
Organización independentista vasca fundada en 1959. Comenzó acciones armadas en los años 60. Su atentado más famoso: el asesinato del almirante Carrero Blanco en 1973.
Las huelgas ilegales fueron creciendo desde los años 50. En 1962, la "huelgada de Asturias" fue uno de los momentos de mayor tensión. Surgieron las Comisiones Obreras (CCOO) en los 60.
Las universidades fueron foco de oposición desde los años 50. El SEU (sindicato falangista) fue perdiendo influencia ante los sindicatos democráticos clandestinos.
El Final de la Dictadura y la Transición
La muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975 abrió el camino hacia la democracia. La Transición española fue elogiada internacionalmente como modelo de cambio pacífico.
En 1969, Franco designó como sucesor a Juan Carlos de Borbón, nieto de Alfonso XIII, con el título de rey. Lo que el régimen esperaba que fuera una continuidad del franquismo se transformó en una transición a la democracia.
Tras la muerte de Franco, Juan Carlos I nombró presidente del Gobierno a Adolfo Suárez, quien lideró el proceso de reforma: la Ley para la Reforma Política (1976), las primeras elecciones democráticas (junio de 1977) y la aprobación de la Constitución española (diciembre de 1978).
La Constitución de 1978 fue aprobada en referéndum el 6 de diciembre de 1978 con el 87,78% de votos a favor. Estableció una monarquía parlamentaria, reconoció las libertades fundamentales y articuló el Estado de las Autonomías.